Sobre Mí
Cada vez son más los propietarios que deciden quitar el gotele para actualizar el aspecto de sus viviendas. Este tipo de acabado dejó de estar de moda hace años y actualmente predominan las superficies completamente lisas, que transmiten amplitud, orden y elegancia. Además de la mejora estética, las paredes lisas facilitan la aplicación de nuevos colores y técnicas decorativas, ofreciendo mucha más libertad para renovar los espacios en el futuro. Aunque el trabajo exige paciencia, herramientas adecuadas y una correcta preparación de las superficies, el resultado suele superar las expectativas. También conviene aprovechar la reforma para reparar pequeñas grietas o imperfecciones antes de pintar. Una vivienda con paredes lisas suele generar una mejor impresión tanto para quienes viven en ella como para posibles compradores. En conjunto, eliminar el gotelé representa una mejora duradera que moderniza cualquier estancia y aporta un acabado mucho más atractivo.

